Patio del szimpla-garden bar
Publicidad

¿Estamos realmente en un cambio de era, un cambio de cultura y del confort que conocíamos hasta ahora? Esto me estaba preguntando mientras veía en un reportaje de TV, en el canal Be Mad,  y contemplaba lo que últimamente se ha puesto de moda, hace ya varios años, en algunas ciudades de Europa.

Le llaman los Ruins Pubs, y también los Ruins Hotels. Efectivamente, son edificios completamente en ruinas, incluso apuntalados, convertidos en restaurantes, pubs y lugares de ocio, o en alojamientos ultra-económicos: 16 euros la noche, al cambio, en una de estas ciudades, Budapest.

Entrada Ruin Pub 21

Hablamos de edificios históricos abandonados, que el gobierno cede, y se transforman en tabernas y clubes de aspecto post-apocalíptico con muebles recuperados y obras de arte hechas de material desechado. Eso si, “en ellos no verás una persona homoxexual, y sí un vigilante cachas del partido ultraderechista húngaro en la puerta, apuntaba una entrevistada en el reportaje.

La idea o la consigna es, cuanto más viejo y arruinado mejor. Los inmuebles no se arreglan y además sirven de atractivo turístico. Grandes edificios de más de 100 años, que aprovechan las paredes desconchadas, las maderas raídas y las ventanas rotas como decoración exclusiva, y donde se pueden utilizar sus múltiples habitaciones para cualquier cosa.

Me preguntaba mientras veía alucinando el reportaje, si esto, que se va introduciendo como moda extravagante y “snob” en estos países, será algo puntual o servirá de germen para cambiar más adelante una forma de vivir que en estos tiempos está siendo cuestionada por muchos.

Publicidad
Szimpla-garden Bar

Parece ser que el concepto va más allá de simples bares de copas. Los ‘ruin pubs’ se han desarrollado de tal manera que cualquier espacio deshabitado es susceptible de transformarse en un espacio cultural y social de este tipo. Cada noche los artistas se abren hueco con sus guitarras, los muros se convierten en pantallas de cine y hasta el rincón más inhóspito sirve de sala de reuniones.

No sólo antiguos edificios sino todo tipo de establecimientos comerciales e incluso barcos que quedaron anclados en el Danubio son ahora lugares alternativos y modernos.

Ahí lo dejo…A mi, amante de lo reciclado y de lo alternativo, partidaria de un necesario cambio de rumbo, me ha dado mucho que pensar.  ¿Qué está pasando realmente?.

 

Enma Greenworld
Publicidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here