La triste soledad de los domingos

Hoy he paseado tranquila un buen rato con mi perrita Duna.

A ella, a mi, y a la correa que nos une, nos rodea un ambiente matutino pacificador, respetuoso y amable, propio de las primeras horas de un húmedo domingo de enero.

La ciudad yace inerme de coches, ruidos, gritos, humos, idas y venidas de personas con prisas, y en definitiva de toda la efervescencia hostil de la cual está provista durante el transcurso habitual del resto de la semana…Qué paz, y qué soledad.

Pasa un perro suelto…no sé si abandonado o no.  A lo lejos cruza la calle un anciano madrugador con bastón y sombrero que no tiene que acelerar el paso, pues apenas vienen coches. Me fijo en que los semáforos cambian sus luces desprovistos de público una vez tras otra.  Quizás el anciano sea el dueño del perro, aunque no lo parece.

A pesar de esta paz me invade una leve tristeza. Y es que los domingos son insulsos y tristes.  Antes, recuerdo, al menos podías ver a gente tomando su desayuno en las cafeterías cercanas, que ahora cierran sus puertas y toman este día de descanso. Pasaban señoras en pandilla ataviadas con sus abrigos nuevos para lucirlos en la calle Mayor . También jóvenes adolescentes que solíamos quedar los festivos por las mañanas para dar una vuelta por el puerto o tomar una coca cola… Ahora parece que aquello hubiera sido costumbre de otro tiempo lejano, y la actividad dominical se reduce a tres calles del centro.

Hoy, algunos especímenes de una “fauna” humana solitaria deambulan por algunas calles paseando al chucho como yo, y poco más.

Arrastran ese cansancio sano, conscientes de su vida moderna, de todos los recursos necesarios para hacerla divertida.. y que se nutre de otras soledades para hacerla fascinante y no digna de conmiseración.

Algunas veces sucede el milagro, y de dos corazones solitarios surge la compañía, ..aunque puede que dure lo que tarden en saludarse. O en saludarse los perros. Incluso puede que tomen un caña apresurada en el bar de la esquina. O quizás no.

Buen domingo a tod@s,  a pesar de todo…

 

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Domingo, 26 enero de 2020

Enma Manzanares

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