La triste soledad de los domingos

Hoy he paseado tranquila un buen rato con mi perrita Duna. A ella, a mi, y a la correa que nos une, nos rodea un ambiente matutino pacificador, respetuoso y amable, propio de las primeras horas de un húmedo domingo de enero. La ciudad yace inerme de coches, ruidos, gritos, humos, idas y venidas de … Sigue leyendo La triste soledad de los domingos