Seis de ellas portan un emisor que permitirá su seguimiento durante un período de entre tres meses y un año.

La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente llevó hoy a efecto el acto de devolución al mar de los 11 ejemplares de tortuga boba que restaban de las 21 nacidas hace algo más de un año en la cala Arturo de Calblanque.

El director general del Medio Natural, durante la suelta de una de las tortugas criadas por la Comunidad tras su nacimiento hace un año en Calbla...El director general del Medio Natural, durante la suelta de una de las tortugas criadas por la Comunidad tras su nacimiento hace un año en Calblanque.

En esta ocasión, a diferencia de la liberación del pasado día 28 de septiembre, “a seis de los ejemplares se les ha instalado un emisor satelital cuyos datos de localización son recogidos y procesados por la plataforma satelital Argos, con el fin de poder hacer un seguimiento posterior de los animales y poder valorar su supervivencia en el medio durante al menos los tres primeros meses tras su liberación y hasta un máximo de un año”.

El director general del Medio Natural, Fulgencio Perona, explicó que con este acto “se pone término al proceso que se inició con el hallazgo del nido, en el verano de 2019, en el Parque regional de Calblanque y Monte de las Cenizas, y que continuó con el programa de desarrollo de los 21 ejemplares ‘head starting’ por parte de la Consejería y de la Fundación Oceanogràfic de Valencia”.

El marcado de los animales se ha realizado en el Oceanogràfic de Valencia, donde permanecieron para adaptarse al mar. Se utilizan unos emisores satelitales, específicamente desarrollados para esta especie, que se pueden utilizar en ejemplares que pesen más de un kilo y una longitud total de 21,7 centímetros.

Perona subrayó que “con esta liberación se quiere agradecer a todas las asociaciones, organizaciones y personal que se ha implicado directa o indirectamente en los programas de educación ambiental, búsqueda y seguimiento de rastros y anidamientos, vigilancia del nido y’‘head starting’ de los neonatos”.

A este respecto, fueron invitados al acto la Universitat de Valencia, los voluntarios de la Asociación de Vecinos Las Cobaticas-La Jordana, de Anse y de las Asociaciones Calblanque, Procabo y Posidonia, que en el verano de 2019 colaboraron activamente tanto en la búsqueda de rastros como en la vigilancia del nido, y la Asociación Ulula que colaboró en la instalación de una cámara de seguimiento en el nido.

Debido a las restricciones que por motivos de salud existen en la actualidad, se realizaron cuatro bloques de liberaciones a diferentes horas, para que pudieran participar los socios de las asociaciones citadas, el personal de la Dirección General del Medio Natural implicado en la gestión de las tortugas, y los alumnos del Colegio San Isidro de Los Belones, “como un modo de reforzar la importancia que la educación ambiental tiene sobre los más jóvenes”.

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